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Mostrando entradas de marzo, 2012

Pelos en la lengua

Me están saliendo pelos en la lengua y ahora cada vez que quiero decir algo miento. Mi cabeza piensa algo y mi boca lo suaviza. Y me avergüenza escuchar las cursiladas que digo. Ni siquiera soy capaz de llamar a las cosas normales por su nombre. Las disfrazo. Les pongo ropa de catequista, trajes de primera comunión. Y si lo que voy a decir tiene connotaciones negativas, se radicaliza la vestimenta y mis palabras se visten de costaleros, de procesiones de semana santa, de cuaresma, pero nunca terminan en confesión.

1 de abril de 2003.

El lenguaje del NODO. Primera parte

“En el Palacio de El Pardo, como en otro tiempo en su cuartel general, el jefe del estado español, caudillo victorioso de nuestra guerra y de nuestra paz, reconstrucción y trabajo, se consagra a la tarea de regir y gobernar a nuestro pueblo. Siguiendo el ejemplo de Franco, todos los españoles tenemos el deber de imitarle. Y lo mismo que él dedica su inteligencia y su esfuerzo, su sabiduría y prudencia de gobernante a mantener nuestra patria dentro de los límites de una paz vigilante y honrosa, cada uno, en su esfera de acción y trabajo, ha de seguir esta línea de conducta siguiendo lealmente la tarea que le esté encomendada, y que en definitiva redundará en beneficio de nuestra nación y 
de nuestro pueblo. Las juventudes de la Falange son portadoras de la nueva idea redentora, y de su recto sentido religioso y militar. España lleva su estandarte glorioso a tierras lejanas para la defensa de la civilización occidental, en el puesto más difícil de las empresas universales.
Y sobre el pais…

Benjamín Prado

¿Escribes siempre en el mismo lugar?
Escribo en cualquier parte, las ventanas pueden ser las de mi casa, las de un avión, las de un tren o, las mejores de todas, las de un hotel que esté a más de diez horas de avión. El mundo portátil es mi salvación: pones música, te aíslas y tu despacho te persigue a donde vayas.
¿Escuchas música mientras escribes?
Depende. Música que me guste pero no me distraiga, pero a menudo que sirva de banda sonora a lo que estoy contando. Si es una novela, me interesa menos lo que me apetece escuchar a mí que lo que le gustaría escuchar a los personajes.

¿Sueles llevar un horario estricto? ¿Cuál es la mejor hora?
Cualquier hora es buena, y si nadie ni nada me interrumpen, puedo estar escribiendo el día entero. Cualquier sitio es el mejor si no te hablan.

¿Utilizas cuadernos para tomar notas o lo haces todo a ordenador?
Sí, siempre llevo cuadernos pequeños, del tamaño de un libro de la colección Joya, de Aguilar. Me gusta que me los regalen mi mujer o mis amigos…

Julián Rodríguez

¿Escribes siempre en el mismo lugar? ¿Cómo es? 

No escribo siempre en el mismo lugar. Lo hago entre Cáceres y Madrid habitualmente, luego corrijo en trenes y aviones y lugares de espera.

En Cáceres se trata de una casa con doscientos años, en una habitación amplia con estanterías repletas de libros a mi espalda y un patio con flores y un pozo y algunos árboles más allá de la ventana… En ocasiones, salgo al patio a descansar un rato y a escuchar el cortejo de los pájaros que vienen al atardecer.

En Madrid, en cambio, escribo en un quinto piso con grandes ventanales. Veo tejados, un gran parque “alternativo”, que es huerto también... También hay libros a mi espalda, en una vieja estantería rescatada de un ultramarinos francés del siglo XIX

¿Escuchas música mientras escribes? 
Fundamentalmente clásica. Interpretada, sobre todo, por raros músicos rusos que la Pereistroka y la expansión del formato CD nos trajo desde principios de los 90. También Bach, claro, y algo de música francesa de los…

Hoy Jack Kerouac habría cumplido 90 años. Aquí un pequeño homenaje

Para celebrarlo, dejo un extracto de su diario, escrito a los 19 años. 




I returned to college in the Fall, but my mind wasn’t at rest. My family was not any too well fixed; I felt out of place, the coaches were insulting, I was lonely; I left and went down to the South to think things over. Since then, on my own, I have been learning fast, writing a lot, reading good men, and have been slowly making up my mind, seriously & quietly. Either I am loathsome to others, I have decided, or else I shall be a beacon of rich warm light, spreading good and plenty, making things prosper, being a cosmic architect, conquering the world and being respected, myself grinning surreptitiously. Either that, Sirs, or I shall be the most loathsome, useless, and parasitical (on myself) creature in the world. I shall be a denizen of the Underground, or a successful man of the world. There shall be no compromise!!! I mean it.Y a continuación, un vídeo en el que aparece en el Show de Steve Allen, 1959, dond…

Perrito piloto

Soy el perrito piloto de una feria de pueblo y cada vez que viene alguien con posibilidades de ser mi futuro dueño, saco mi escopeta de agua y disparo a bocajarro. Y es que no quiero irme de aquí. Soy el premio gordo de entre todos los peluches que me miran con envidia, y no quiero terminar en lo alto de una estantería de un cuarto infantil llena de polvo, olvidada y teniendo que soportar ver desde allí arriba la rutina de una familia media, cuando puedo seguir aquí sintiéndome objeto de deseo, entre música, algodón de azúcar, luces de colores, como si fuera top model o actriz o el plato fuerte de un menú degustación.
31 de marzo de 2003.

Anselmo

Me he levantado sola y con una de las peores resacas de mi vida. Toda la casa huele a cerveza y a tabaco. Y mi estómago vacío no para de crujir. Me han despertado los ruidos de las obras de la casa de enfrente. Y cuando me he asomado al balcón para ver qué tiempo hace, me han visto todos los obreros con las tetas al aire. He vuelto a entrar dentro y me he mirado en el espejo para hacerme una idea de la impresión que les habré causado. Un asco. Ya no tengo edad para levantar pasiones. Me he vestido sin lavarme y he bajado a comprar más tabaco. La portera me ha recordado que el casero vendrá esta tarde a cobrar lo que le debo. Mientras hablaba he notado cómo se apartaba de mí con cara de asco. De camino al estanco, he comprado en la farmacia una caja de valium y alguien ha hecho algún comentario despectivo sobre mi olor corporal. Que se jodan. A ver quién tiene huevos de ducharse sin agua caliente con este frío. Aprovecho para llamar a Anselmo desde una cabina. Alguien me ha contado que…

Curry

Tengo un colega bastante infeliz. Se llama Curry, tiene los ojos tristes y físicamente es una mezcla entre Alfredo Landa y Pedro Picapiedra. No levanta del suelo más de 1,55 y no encuentra su lugar en el mundo. Y encima hoy me cuentan que ha salido en la tele. Y pensé, coño, que sea por algo bueno. Qué va. Era un reportaje sobre los que salen de marcha los jueves y no regresan hasta el lunes. Y el pobre Curry allí estaba, apoyadito en una barra intentando hacer amigos, mientras su jefe le creía en la cama con gripe y le miraba con ojos de indignación frente a la tele, mientras degustaba un menú de bar de polígono industrial.

23 de octubre de 2002

Anselmo

El bar está como siempre: mal iluminado, apesta a tabaco y a pegajoso alcohol, y esto, como siempre, me resulta bastante apetecible, así que me siento en la barra y pido un vodka. De la gente que hay en el bar, los pocos que no me conocen me miran con desconfianza, no tengo pinta de puta pero no entienden que una mujer entre sola en un tugurio así y salga de él sin un hombre.
Mientras me enciendo un cigarro, noto cómo pesan sus silenciosos ojos sobre mi cuerpo. Me evalúan. Y me apetece volverme y mirarles las caras, ver si puedo leer en ellas el resultado de lo que han visto, ¿tendré un buen polvo? Pero sigo sin mirarles, sonrío para mis adentros y me pregunto por qué los hombres que entran solos en los bares nunca valen una mierda. Y se me acerca el pesado de Anselmo. Es un pobre mentiroso que se pasa las horas en el bar esperando que caiga la noche para que el amante de su mujer salga de su cama. Entonces él se va a casa y, mientras ella duerme, él llama a su amiga la del teléfono er…

Perro vaca

Tengo un perro que unos días se levanta perro y otros se levanta vaca. Es curioso. No tiene un orden lógico. Así que cada mañana miro a ver qué tipo de animal se ha levantado. Cuando es perro no hay problema. Le doy una vuelta por la plaza para que cague y luego lo subo. Pero cuando es vaca... eso ya son palabras mayores. No cabe en el ascensor, así que bajamos por las escaleras vigilando que no salga en ese momento ningún vecino para que no proteste y se queje a la comunidad. Entonces la llevo a un parque donde arrasa con el césped mientras yo me avergüenzo ante las miradas de asombro y las carcajadas, y tengo que confesar que siempre me siento tentada a dejarla allí abandonada. Pero luego pienso “pobre animal”. El nunca lo haría.
Así que unos días me siento una mujer liberada, en mi pequeño apartamento, compartiendo mi vida con un perro, y otros días soy una pobre granjera sin granja y con una vaca triste que no tiene espacio ni para respirar. Pero lo llevo bien. Lo uno es compensado…

Visita inesperada

Esta mañana, al levantarme, no he podido desayunar tranquilamente ya que en el cuarto de estar me he encontrado con un platillo volante. Y claro, no me iba a poner a preparar café. Así que, cuando he conseguido salir del asombro, cuando me he empezado a familiarizar con el aparato, han empezado a oirse voces en su interior. He esperado un rato en la puerta para ver si alguien se decidía a salir, pero como no aparecía nadie, he llamado un par de veces y las vocecitas se han callado. Así he pasado largo rato, rodeando el platillo, acercando la oreja para intentar entender lo que decían ahí dentro, hasta que no he tenido más remedio que ponerme en marcha y vestirme a toda prisa para llegar a tiempo a trabajar.
Me he pasado todo el día pensando en ese chisme y no he dado pie con bola. Y eso que he salido tarde por todo lo que tenía que hacer.
Y cuando entro por la puerta me encuentro con un ser violeta de unos 40 cms de alto, con antenas y una pinta totalmente absurda que, de brazos cruzad…

Downloading

Me he metido en la página web de David Lynch y cuando aquello ha empezado ¡DOWNLOADING DAVID LYNCH!-¡DOWNLOADING DAVID LYNCH!-¡DOWNLOADING DAVID LYNCH! me he sorprendido a mí misma cerrando rápidamente las piernas.


15 de octubre de 2002

Una postal

He recibido la postal de un desconocido. Es una foto del Ganges con una vista preciosa de Benarés, con escalinatas que bajan al río llenas de gente y mucho color. Y desde donde dice este hombre que echa de menos nuestros paseos por el campo, nuestras largas conversaciones, nuestras risas... que piensa en mí constantemente y que le gustaría que viera aquello, pero que no piensa volver porque se ha enamorado como un loco y ha encontrado la felicidad. Le he contestado que estoy destrozada, despechada, que no me lo podía imaginar. Que me abandone en estas circunstancias, cuando todo iba a ir mejor. Le prometo felicidad si vuelve, haré lo que me pida, pero que no me deje, que le necesito para ser feliz. Y me tumbo en la cama a llorar desconsoladamente, hasta que me quedo dormida y sueño con un hombre horrible que me hace la vida imposible, hasta que se le larga a Benarés.
12 de marzo de 2003.

La biblioteca más pequeña de Estados Unidos

La Clinton Community Library de Nueva York ha creado este sistema de intercambio de libros, reutilizando las cabinas vintage inglesas modelo K8, que además se encienden por la noche. Como casi todas las micro bibliotecas, si te llevas un libro tienes de quedar otro a cambio. Su creador, Claudio Cooley, cuando le preguntaron en una entrevista cuánta gente cabe dentro, contestó: "Cinco mujeres desesperadas, o dos mujeres gorditas", un comentario bastante machista, por cierto.
Pero no solo en Nueva York utilizan este sistema. En Westbury, Reino Unido, ya contaban con muy pocas bibliotecas por la zona, pero cuando cancelaron el servicio móvil de éstas, decidieron montar este sistema de intercambio de libros aprovechando también una antigua cabina. Aquí, los libros que no tienen buena salida, son donados a ONGs. 


Vía Flavorwire

Oscar Wilde sobre leer