15.3.10

El gran salto

Iba caminando entre las mesas de la oficina a una velocidad superior a la habitual, cuando, de pronto, alguien se ha levantado por sorpresa, ha echado el respaldo hacia atrás con brusquedad, y me he visto obligada a dar un salto trasversal tan elevado, que he terminado colgando de la rejilla del conducto del aire acondicionado. Ahora, que lo veo todo desde arriba, con una amplitud de miras inquietante, me dedico a lanzar el pie izquierdo hasta la máquina expendedora de vasitos de agua, tratando de recuperar algo de equilibrio, y estabilizarme lo suficiente como para poder volver al suelo, y no ver más allá de lo que debo.

11 Febrero 2009

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