11.3.10

La holandesa

Recuerdo una vez en el baño de una discoteca, cuando a mí me faltaba todavía mucha edad para poder entrar, estaba pintándome frente al espejo y entró una especie de holandesa mayor que yo y muy guapa. Y, sin reparar en mi existencia, se bajó los pantalones y todo lo que debajo llevaba, y se quedó mirándose el pubis fijamente en el espejo. Al cabo de un rato se volvió a vestir y se fue. Me sentí tan inexistente, que salí de allí, cogí un autobús y regresé a mi casa.

29 Diciembre 2002

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