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Mi primera comunión

El día de mi primera comunión tenía constantemente ganas de hacer pis. Recuerdo mirar mis sandalias, con los dedos desnudos, pensando se van a terminar mojando. Recuerdo los enormes servicios del colegio, con quince lavabos afilados, siempre el sonido de una gota entre el silencio, y todos los váteres mojados. Y yo miraba mi túnica larga e incontrolable y pensaba se va a terminar mojando. Recuerdo cuando vi el altar al que todas teníamos que subir, y la monja nos daba órdenes con gestos exagerados, para que camináramos por el pasillo hasta nuestras sillas. Recuerdo mirar mi silla. Ver la complicada ropa que llevaba el viejo cura. Ver la cara de mi familia, sentados todos en fila. Cómo algunos se levantaban para comulgar. El viejo cura levantando la temblorosa copa de vino. Y yo pensando creo que no soy la única que hoy se va a mojar.

9 Enero 2003

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La dispersión. Hasta cuándo

Esas madres planchando ropa de cama para que su preso pueda oler a casa.

Esos críos que se saben los bares de carretera en 1000 kms como la palma de su mano.

Esos cacheos insoportables y gratuitos a ancianos. Esas cabinas sucias cuando las demás están relucientes.

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Esas ausencias. Esos silencios. Esos presos enfermos que no reciben la asistencia médica que necesitan porque el Estado español y el sistema penitenciario se ensaña con ellos.

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¿Cuál e…

A pelo

Siento un terrible desprecio por aquellos que se aferran a las frases hechas para rellenar espacios de silencio necesarios. El tiempo lo cura todo. No estás solo. Mañana será otro día. Ante todo mucha calma. Pues despierta y calla porque el tiempo no cura nada. Tu gente muere, las heridas duelen, la realidad te pudre y tú envejeces más mal que bien, igual que todos. Con el tiempo solo aprenderás a convivir con tus ausencias y tus miserias, pero no esperes que los días se conviertan en vendas o tiritas. O te ayudas tú, o te hundes. Agárrate fuerte mientras te follan a pelo. Porque sí. Porque estás solo. Sobre ti solo está el cielo. Despierta. Abre los ojos. Y si no tienes nada que decir, cállate.

Michelangelo’s handwritten 16th-Century grocery list