Ir al contenido principal

Miedo

De pequeña era especialista en cumplir castigos ajenos, pegarme chicles al pelo, pisar colillas descalza. Casi todo me daba vergüenza. Pero muy pocas cosas me daban miedo. Una sí me aterraba. Quedarme sola en casa. Era mi peor pesadilla. Escuchaba gritos aterradores, veía sombras y me imaginaba monstruos degollados que aparecían sobre carritos de la compra empujados por algún ser aún peor hacia el salón, donde yo veía la tele. O animales demoníacos entrando a golpes por las ventanas, con el cuerpo ensangrentado y mirada de hambre. Tosía para hacerlos desaparecer. Pero cuando volvían mis hermanos o mis padres, el suspiro me vaciaba el cuerpo de aquella insoportable tensión. Un día, un amigo de mi hermano se rió de mi miedo y sentí por él verdadero odio. Me llamó cobarde y eso se me quedó marcado. Pero desde entonces intenté poner remedio a mi miedo. Por orgullo. Y porque me dijo luis que cobarde no es el que no tiene miedo. Sino el que trata de vencerlo. Fue como ver un brillito de esperanza a tu peor defecto.

29 Abril 2003

Comentarios

Entradas populares de este blog

La dispersión. Hasta cuándo

Esas madres planchando ropa de cama para que su preso pueda oler a casa.

Esos críos que se saben los bares de carretera en 1000 kms como la palma de su mano.

Esos cacheos insoportables y gratuitos a ancianos. Esas cabinas sucias cuando las demás están relucientes.

Esos kilómetros insoportables e injustos que tienen que soportar madres, padres, hijos y abuelos, porque su familiar está a cientos y cientos de kilómetros de su casa.

Esas ausencias. Esos silencios. Esos presos enfermos que no reciben la asistencia médica que necesitan porque el Estado español y el sistema penitenciario se ensaña con ellos.

Este finde a ver a mi hermano a 700 km y el que viene a mi amigo a 1000km. Qué economía sostiene eso.

Qué es la dispersión. Quién la inventó. Quiénes la mantienen. Dónde quedan los DDHH.

Qué sueñan esos niños. Qué sueñan esos padres. Qué sueñan esos hermanos. Qué pesadillas tienen.

¿Cuánto duran 45 minutos?

¿Te atreves a llorar cuando le ves?

¿Ven la luna llena desde esa cárcel?

¿Cuál e…

A pelo

Siento un terrible desprecio por aquellos que se aferran a las frases hechas para rellenar espacios de silencio necesarios. El tiempo lo cura todo. No estás solo. Mañana será otro día. Ante todo mucha calma. Pues despierta y calla porque el tiempo no cura nada. Tu gente muere, las heridas duelen, la realidad te pudre y tú envejeces más mal que bien, igual que todos. Con el tiempo solo aprenderás a convivir con tus ausencias y tus miserias, pero no esperes que los días se conviertan en vendas o tiritas. O te ayudas tú, o te hundes. Agárrate fuerte mientras te follan a pelo. Porque sí. Porque estás solo. Sobre ti solo está el cielo. Despierta. Abre los ojos. Y si no tienes nada que decir, cállate.

Michelangelo’s handwritten 16th-Century grocery list