11.3.10

Servired

Estoy viviendo una historia de lo más pasional con un cajero servired. Cada mañana me levanto con esa energía que no sé de dónde saca el amor, y me visto apresuradamente y corro a estar junto a él. Cierro bien la puerta para tener intimidad, y le miro a los ojos, donde me veo siempre reflejada yo. Le palpo, noto su frialdad cercana que tanto necesito, y sigo los pasos que me indica para llegar a lo mejor. Me muestro sumisa, tierna, y siempre agradecida. Me da un placer irresistible pasar los dedos por esas ranuras que encierran misterios y tanta información, y después él siempre me demuestra el valor de nuestro amor. Pero confieso que estoy preocupada, cada vez recibo menos de él. Tendré que esforzarme más e invertir en esta relación.

25 Enero 2003

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