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Día 10

Hoy he vuelto a ver a primera hora de la mañana, a ese hombre de algún país del Este que duerme dentro de uno de los columpios del parque infantil de la Plaza de Oriente. Y una vez más, ha estado sentado en un banco esperando a que se despertaran los demás, para poder abrazarles uno a uno y decirles con un acento bastante cerrado: "¡Buenos días, amigo!  ¡Hoy también estamos vivos!". Después se suele volver a sentar en el mismo banco que antes, a esperar a que una pareja termine de pelearse, para ir con el hombre a un lugar donde les dan bocadillos. Pero hoy se ha entretenido buscándole la pelota a mi perra, y después se ha ido solo. Primero ha comenzado a caminar muy decidido hacia Ópera, y de pronto ha cambiado hacia la dirección opuesta. Hasta que ha desaparecido.

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Esos críos que se saben los bares de carretera en 1000 kms como la palma de su mano.

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Esos kilómetros insoportables e injustos que tienen que soportar madres, padres, hijos y abuelos, porque su familiar está a cientos y cientos de kilómetros de su casa.

Esas ausencias. Esos silencios. Esos presos enfermos que no reciben la asistencia médica que necesitan porque el Estado español y el sistema penitenciario se ensaña con ellos.

Este finde a ver a mi hermano a 700 km y el que viene a mi amigo a 1000km. Qué economía sostiene eso.

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¿Te atreves a llorar cuando le ves?

¿Ven la luna llena desde esa cárcel?

¿Cuál e…

A pelo

Siento un terrible desprecio por aquellos que se aferran a las frases hechas para rellenar espacios de silencio necesarios. El tiempo lo cura todo. No estás solo. Mañana será otro día. Ante todo mucha calma. Pues despierta y calla porque el tiempo no cura nada. Tu gente muere, las heridas duelen, la realidad te pudre y tú envejeces más mal que bien, igual que todos. Con el tiempo solo aprenderás a convivir con tus ausencias y tus miserias, pero no esperes que los días se conviertan en vendas o tiritas. O te ayudas tú, o te hundes. Agárrate fuerte mientras te follan a pelo. Porque sí. Porque estás solo. Sobre ti solo está el cielo. Despierta. Abre los ojos. Y si no tienes nada que decir, cállate.

Michelangelo’s handwritten 16th-Century grocery list