30.10.10

Día 10

Hoy he vuelto a ver a primera hora de la mañana, a ese hombre de algún país del Este que duerme dentro de uno de los columpios del parque infantil de la Plaza de Oriente. Y una vez más, ha estado sentado en un banco esperando a que se despertaran los demás, para poder abrazarles uno a uno y decirles con un acento bastante cerrado: "¡Buenos días, amigo!  ¡Hoy también estamos vivos!". Después se suele volver a sentar en el mismo banco que antes, a esperar a que una pareja termine de pelearse, para ir con el hombre a un lugar donde les dan bocadillos. Pero hoy se ha entretenido buscándole la pelota a mi perra, y después se ha ido solo. Primero ha comenzado a caminar muy decidido hacia Ópera, y de pronto ha cambiado hacia la dirección opuesta. Hasta que ha desaparecido.

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