13.3.12

Julián Rodríguez



¿Escribes siempre en el mismo lugar? ¿Cómo es? 

No escribo siempre en el mismo lugar. Lo hago entre Cáceres y Madrid habitualmente, luego corrijo en trenes y aviones y lugares de espera.

En Cáceres se trata de una casa con doscientos años, en una habitación amplia con estanterías repletas de libros a mi espalda y un patio con flores y un pozo y algunos árboles más allá de la ventana… En ocasiones, salgo al patio a descansar un rato y a escuchar el cortejo de los pájaros que vienen al atardecer.

En Madrid, en cambio, escribo en un quinto piso con grandes ventanales. Veo tejados, un gran parque “alternativo”, que es huerto también... También hay libros a mi espalda, en una vieja estantería rescatada de un ultramarinos francés del siglo XIX

¿Escuchas música mientras escribes? 
Fundamentalmente clásica. Interpretada, sobre todo, por raros músicos rusos que la Pereistroka y la expansión del formato CD nos trajo desde principios de los 90. También Bach, claro, y algo de música francesa de los primeros años del siglo XX.

¿Sueles llevar un horario estricto? ¿Cuál es la mejor hora?
No soy nada estricto en el horario, pero no puedo escribir antes sobre otra cosa. El día ideal sería: primavera, nada de frío en el ambiente, tranquilidad alrededor, muchas horas por delante. Un domingo, por ejemplo, sin graves obligaciones para el lunes.

¿Utilizas cuadernos para tomar notas o lo haces todo a ordenador? 
Escribo a ordenador, pero en ocasiones tomo notas, a veces en los márgenes de las copias del libro que voy imprimendo… Suelo usar libretas de Muji… Y también unas que editamos en Periférica (en realidad, son cuadernos en blanco).

Cuando estás muy metido en la escritura de un libro, ¿te cuidas a la hora de elegir las lecturas para que no te influyan?

Rotundamente no… No me importa que otros textos acaben nutriendo los míos. Todo lo contrario.

¿Hay algo concreto que no puedas/debas hacer mientras escribes? Alguna manía…

He escrito hasta en la cafetería de un centro comercial. Y durante semanas… No tengo manías. Y, por decirlo en los mismos términos que antes, “no me importa” que la realidad acabe nutriendo mis textos, todo lo contrario.

¿Tienes lecturas de descanso? 
Desde hace años, en mi tiempo libro suelo leer más ensayos y poesía que novelas. Salvo en algunas etapas del año… Podríamos decir que mis “lecturas de descanso” son cómicos y novelas gráficas.

¿Cómo es tu biblioteca personal? ¿Me la puedes describir?

Amplia, ecléctica. Con libros que compré a los 14 años y libros que compré ayer mismo. Dividida en cuatro casas casi (dos de ellas familiares) por su amplitud… Pero eso no me desespera. Simplemente me “coloca” en otra situación respecto a esa idea de biblioteca y de posesión.

¿La tienes ordenada de alguna manera?

Por géneros y alfabéticamente en el caso de la biblioteca que conservo en casa de mis padres, a la que dedicamos toda una habitación, y en la que también hay volúmenes que pertenecen a mi hermano… En la casa familiar del pueblo guardamos catálogos de arte, cómics, novelas clásicas, libros ilustrados… en un caos divertido (cuando te animas a buscar aquello que creías olvidado)…

¿Eres fetichista con el libro como objeto?

No soy bibliófilo. Amo los libros, y amo las ediciones hermosas y exactas, pero me gusta tanto una buena edición reciente como una buena edición “de época” (si el libro es antiguo, claro).

¿Qué casa de escritor te hubiera gustado visitar o has visitado y te ha fascinado?

Tengo un viaje pendiente para ver la casa del escritor norteamericano Thomas Wolfe, del que acabamos de publicar en Periférica El niño perdido.

¿Te molesta que se doblen las páginas, que se arrugue el lomo al abrirlo demasiado, subrayas, anotas en sus páginas…?
Doblo las páginas, sí, en ocasiones subrayo y anoto…

¿Tienes algún tesoro en tu biblioteca? Primeras o raras ediciones, dedicatorias…

Tengo algunas primeras ediciones y algún libro antiguo de interés. Desde Jules Vallès a Saint-Beuve, de Remy de Gourmont (con grabados muy hermosos) a John Ruskin…

¿Tienes algún rincón especial en tu casa para leer?

Me gusta leer tumbado a ser posible, en un sofá o en una cama. Con buena luz a un lado, si es de noche.

¿Lees poesía? 


Sí, leo poesía habitualmente. No suelo leer el libro de un tirón, sino que lo abordo por fases. Y luego releo… En cuanto a mis poetas favoritos, vuelvo a ellos cada poco. Y en ocasiones los tengo presentes al escribir.

¿Sueles acudir a bibliotecas?

Como no tengo mucho tiempo libre, no suelo acudir a bibliotecas últimamente, pero fui adicto durante un tiempo: de lunes a domingo. La biblioteca de Cáceres abre sábados y domingos. En Madrid hay excelentes bibliotecas. Cerca de mi casa madrileña está la del Reina Sofía, que es ideal para leer y trabajar.

¿Me podrías hacer un canon de libros?

Imposible. Sería larguísimo. Citaré a algunos autores (muy conocidos todos ellos) que me parecen fundamentales. Una docena exactamente (podrían ser 100): Fernando Pessoa, Hannah Arendt, Walter Benjamin, Robert Walser, Albert Camus, Cesare Pavese, Jean Rhys, Natalia Ginzburg, Marguerite Duras, Samuel Beckett, William Faulkner, Jorge Luis Borges.

¿Hay algún clásico con el que, por alguna razón, no hayas podido?

Creo que no. O no lo recuerdo ahora.

¿Qué clásico que sabes que vas a disfrutar no has leído aún?


Algún griego, algún latino… Queda tanto por leer, por aprender.

¿Hay algún tipo de libros que nunca leerías?

Soporto en formato cine lo que no soporto en formato libro. Hay muchos best sellers y libros de autoayuda que nunca leería.

¿Cuando viajas escribes?

Corrijo, tomo notas, “pienso en prosa” sobre lo que estoy leyendo…

¿Te has encontrado alguna vez en un mercadillo o librería de viejo alguno de tus libros? 

Sí, en la Cuesta de Moyano de Madrid y en el mercado de Sant Antoni de Barcelona… Pensé, como todo el mundo, imagino, que ya estaba en la “rueda” de los libros y el tiempo, es decir, que mis libros ya eran de todos.

¿Has coincidido alguna vez con alguien por la calle o en el metro, leyendo uno de tus libros?

Sí, en el metro de Madrid y en un avión a Roma. También, varias veces, en trenes que hacen el trayecto Cáceres-Madrid o viceversa (pero como podría ser considerado un autor “local” en Cáceres, esto último no me produjo ninguna sorpresa).

¿Libro en papel o digital?

Tengo varios dispositivos, todos ellos frutos de algún regalo. Pero leo habitualmente en el iPad. 




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