amigos en Facebook

Un diseñador gráfico de 27 años muere por culpa de una raya de cocaína demasiado larga para su corazón, y su madre, al encontrarle con la cabeza apoyada sobre el teclado del MacBookPro que le regaló esas navidades, decide enterrarle con el ordenador sobre su pecho. 2.732 años después, un arqueólogo musulmán lo encuentra mientras excava un profundo hueco del perímetro de una alfombrilla desde el que poder rezar mirando a la Meca resguardado del frío. Se lleva el artefacto a casa, entra en la página de Apple, busca en archivos antiguos, consigue cargarlo, encenderlo. Abre el Firefox y le aparece la página de Facebook del chaval muerto. Su información personal es vaga: soltero, sin creencias religiosas ni ideología política. 347 amigos, fan de Borges, Charles Darwin, Tim Burton, Buster Keaton. Le han enviado 5 cervezas, 2 trajes de la trama gurtel, y el personaje de Mafalda al que más se parece es Miguelito. El musulmán decide entrar en su cuenta y añadirle como amigo. El chaval nunca le acepta.

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Gracias: es uno de los mejores relatos breves que he leído ultimamente. Aunque no me preocupa especialmente lo que haga un musulmán dentro de 2.732 años (si es que para entonces queda alguno) un abrazo desde los pirineos. (veamos qué te parece el siguiente:

http://serraniadepalabras.blogspot.com.es/2011/10/el-higado-cirrotico-del-oficinista.html

salud.