13.3.10

Diálogo


- Es que tú imagínate. Un bar al que todos van siempre. Y un día, después de tantos años, después de toda la vida, instalan una línea y colocan un aparato receptor, un telefono. Ese día. Por las buenas. De repente. Teléfono. Y a la semana siguiente el vecindario no para de llamar: - Dani, ¿te quedan coronitas? - . Y Dani, hasta la polla. Y termina colgando y gruñendo: - si acabarán pidiéndome que se las lleve, ya verás. TeleDani. Hay que joderse - . Pero en el fondo está encantado. Porque Dani, todos lo sabemos, se está forrando. Lleva un par de años que ganará una pasta gansa, porque siempre está hasta el culo de gente. Los de aquí ya no nos podemos ni sentar. Porque claro, el cabrón sólo tiene cuatro banquetas. Por que él no. Él cómo se lo va a gastar. Si es que... siempre pasa lo mismo. El dinero tira, y el que gana un poco, en seguida se vende. Y Dani se ha vendido. Ya verás. Te apuesto lo que quieras. A ver cuánto tardas en cruzar la esquina y ver un cartel de neón con un absurdo nombre puesto encima. Y a la semana siguiente, servilletas con el logo. Y un grupo de gente al fondo presumiendo de ser la agencia de publicidad, - sí, somos nosotros, los mercenarios, los que hemos prostituido a este pobre chaval que había abierto un local con gracia por esta zona. Y sí, se la acabamos de quitar - .
- Se te va la pinza
- Sí. Joder. Es verdad.

10 Junio 2005

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