13.3.10

el amor perfecto

Encontré el amor perfecto hace ya muchos años, durante una clase de disección. Mientras presionaba el bisturí lenta y minuciosamente por la húmeda panza de una rana, enseguida le vi. Asomándose por el tejido viscoso, abriendo los ojos con gran dificultad después de haber vivido a oscuras durante tanto tiempo. En cuanto nos miramos a los ojos descubrí que llevaba mucho tiempo viviendo a espaldas de la felicidad. Tiré de sus brazos para sacarlo de allí, y corrimos riendo a casa. Le ayudé a ducharse, mientras me abrazaba sin parar. Terminamos los dos empapados, riéndonos, estrechando lazos. Y con el tiempo nos hemos llegado a conocer de tal forma, que si algún día vuelvo a disecar una rana, prometo no mirar lo que hay dentro. Y si alguna vez no lo consigo, y miro, y me enamoro de otro, si alguna vez me apetece acostarme con otro ser, prometo tragarme ese sapo, y morir hinchada por mi propia infidelidad.

12 Agosto 2003

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