13.3.10

parecido animal.

A veces nos cruzamos con personas de increíble parecido animal. Y es algo tan obvio, que su comportamiento muchas veces también concuerda. Como si esa persona ya lo tuviera asumido, que estuviera acostumbrada, como si la misión que le han encomendado en esta vida es la de "ser el cerdo que pareces" o el jabalí o el orangután. Bueno. Pues yo adopté un oso hormiguero. Un día me dejé convencer, y acabé trayéndome de china un hermoso bebé que terminó en oso hormiguero. Ya ha pasado mucho tiempo y ya estamos todos muy acostumbrados, pero con el caniche de mi mujer y la tortuga a la que se parece el mayor, cada vez que bajamos en ascensor para ir a misa, en el momento en que se abren las puertas de metal, nos siguen las risas, los aplausos y lo único que sabemos hacer en ese caso es rebuznar.

13 Agosto 2003

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