en paro

Últimamente me dan ataques de ansiedad. O yo los llamo así, porque no sé lo que son. Pero el caso es que, de pronto, un paseo con mi perra por un parque precioso, rodeado de hierba y árboles gigantes, en una mañana de sol, me produce vértigo. Y antes de que mi cabeza me mire y pregunte: ¿vértigo?, el resto del cuerpo ha decidido que no, que en realidad son mareos. Y además, ahora que me doy cuenta, no veo bien. Pestañeo para ver si es que se me ha movido una lentilla, pero no, realmente no veo bien. Si miro a lo lejos no consigo enfocar, así que no, no veo nada. O... bueno, sí veo, un poco sí. Veo bien. Pero no de lejos. Así que estoy mareada, siento vértigo y ahora no veo bien. Entonces dejo de caminar. Me paro y escucho el ritmo del corazón, por si me va a dar un infarto. Pero no, no va rápido. ¿O sí? Dios mío, no veo bien. Y ahora me duele el brazo izquierdo. ¿O el de los infartos es el derecho? En fin, no me lo sé. Y antes de que me de cuenta, me he sentado en un banco a fumarme un cigarro y a pensar nada más que en que me muero de hambre.

12 Febrero 2008

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