13.3.10

Miedo y asco en Lavapiés

Un día después de que los comerciantes del barrio de Lavapiés, la mayoría de ellos chinos, salgan a la calle a protestar por el cierre al tráfico del barrio de Embajadores, el PP madrileño, en uno de esos alardes de elegancia que le caracteriza, manda a sus inspectores a buscar irregularidades en sus negocios. Y las encuentran. Investigan un comercio chino detrás de otro, como si los demás comercios de ese barrio y muchos otros, brillaran con luz propia por su legalidad. Me pregunto si esos inspectores se habrán tomado un cafelito en alguno de esos bares tan madrileños, o habrán entrado en algún servicio a echar un pis. Me gustaría verles subiéndose la bragueta con ese aire de dignidad que da el trabajo bien realizado, y alejarse barriga en alto hacia el barrio de salamanca con los bajos del pantalón húmedos de pis.

12 Noviembre 2005

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