13.3.10

A ningún sitio

Tengo una amiga que vive en una casa muy antigua, cruzada por un estrecho y largo pasillo que desemboca en una escalera que no llega a ningún sitio. Siempre que voy, me escabullo y cruzo. Entonces subo y respiro. A veces, no tener que llegar a ningún sitio me produce una enorme sensación de alivio.

15 Septiembre 2006

No hay comentarios:

Entrada destacada

Las plantas de mi tía Carmen