11.3.10

Sufrir

Como la vida no es un camino de rosas y hay que saber lo que vale un peine y todo eso, a partir de ahora voy a sufrir. Así que he dormido con la cama llena de migas, esta mañana me he hecho una apretadísima coleta, he desayunado café con sal y como no consigo llorar, pestañeo tres veces menos de lo habitual. Si me pica no me rasco, si me hago pis me aguanto, y estoy de lo más entretenida. Me froto las manos planeando contra mí y cada vez que algo me molesta sonrío maliciosamente con esa superioridad del fuerte que tan miserable hace al ser humano, mientras me pica todo el cuerpo, me lloran los ojos, me meo, y no consigo realmente sufrir.

7 Abril 2003

No hay comentarios:

Entrada destacada

Las plantas de mi tía Carmen