11.3.10

Una mirada

Mi mirada altera el orden de las cosas. Si me cuelgas en la pared de tu casa, tu vida irá resbalando hacia el principio. Sufrirás una regresión lenta y dolorosa. Si cada mañana te cruzas conmigo al recorrer la casa, irás menguando en tamaño. Tu coeficiente intelectual irá decayendo hasta convertirte en un ser inapropiado, capaz sólo de vivir en un submundo lleno de corrosivas fantasías, y tu ambiente te será hostil. Hasta el punto en que vivir un segundo dolerá como una toba en el cerebro. Entonces volverás a mirarme. Y me odiarás. Tu cuerpo, cada vez más pequeño, no podrá soportar el peso de su contenido. Me temerás. Y no podrás despegarte de mí. Me mirarás obsesivamente hasta que tu vida me pertenezca. Te alimentarás de mí. Me beberás hasta convertirte en todo lo que yo he sido. Y yo saldré de tu pared para mirarte. Abriré bien la boca, y vivirás en mí como un parásito bien acomodado.

 14 Abril 2003

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