24.4.13

desencajada

Estaba mirando el escaparete de una tienda, cuando he visto que dentro el vendedor se acercaba e intentaba coger algo que le indicaba un comprador. Su mano ha caminado con la ayuda de los dedos durante unos segundos, pero al no encontrar lo que buscaba, se ha asomado hasta que con la mirada se ha parado en mí. Entonces ha salido de la tienda, me ha agarrado de la muñeca y ha empezado a desencajarme las piezas encima del mostrador. Una a una. Hasta que me ha metido en una caja, le ha hecho varios agujeritos para que yo pueda respirar, y después he ido escuchando cómo me envolvía para regalo sin respetar la ventilación. No encuentro mi boca, mi nariz está tapada por una rodilla, me estoy ahogando a pedazos, y no consigo encontrar mi ojo para poder ponerme a llorar.

No hay comentarios:

Entrada destacada

Las plantas de mi tía Carmen