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9.7.18

El devorador de calabazas

La señora Armitage va por su cuarto matrimonio, es madre de un montón de hijos y quiere tener más porque, según ella misma, traer hijos al mundo es algo que se le da bien. La maternidad es lo que hace de ella un ser humano importante, pero esta idea no encaja en los planes de su actual marido Jake, un guionista de éxito que le hace creer que la única manera de salvar el matrimonio que él mismo ha abandonado a base de mentiras e infidelidades, es impidiendo el nacimiento de un nuevo bebé.  

Esa brutal soledad en compañía que sufre la protagonista, una superviviente más de esa cosa que tan fácilmente se puede convertir en algo tan falso como convencional llamado matrimonio, esa fragilidad emocional resulta tan conocida como desgarradora. 
¿Creéis que los hombres se comportan así? Puede que no. Un hombre tiene que estar borracho o loco o desquiciado por el talento para comportarse como una mujer. Pero he conocido hombres que lloran, que intentan rezar; he conocido hombres cuya pasión por la banalidad excedía con creces la mía; he conocido hombres más débiles y gustosamente victimizados por las circunstancias que yo. Hasta el amor, que se supone que nos obsesiona a todas nosotras, puede preocupar a algunos hombres hasta el extremo en que dejan de luchar…
Dice la escritora irlandesa Edna O'Brien: 
«Impactante… Todas y cada una de las mujeres que conozco deberían leer este libro al menos una vez en la vida.»
Yo añadiría que ojalá todos los hombres lo hiciesen también.

8.7.18

El banquete de las barricadas

Novela mezcla de realidad y ficción, cuenta la estancia de un grupo de personajes, entre ellos Salvador Dalí y el multimillonario Jean Paul Getty, que se alojaron en el hotel parisino Meurice durante el mes de Mayo de 1968. El banquete al que se refiere el título, es la cena que se celebró durante la entrega del premio literario Roger-Nimier, que galardonó al escritor francés Patrick Modiano, posteriormente Premio Nobel de Literatura.

París está en huelga general y las barricadas cortan las calles. Dentro del Hotel Meurice, mientras los trabajadores han optado por la autogestión, la mecenas millonaria Francis Gloud ultima los detalles del banquete. 

Escrito con un sentido del humor bastante anodino, en todo el libro solo he encontrado tres frases medio ingeniosas. Es una pena que con tan buena materia prima, el resultado sea tan soso.

2.6.15

"Cómo se hace una chica", Caitlin Moran


Hacía tiempo que no me leía un libro tan chorra y me ha encantado. La cosa comienza con la protagonista, una chica de 14 años, narrando en primera persona (toda la novela está escrita en primera persona, y aunque la autora afirma que no es ella, sí reconoce en una nota al comienzo del libro, que se le parece bastante) cómo se masturba y lo feliz que le hace siempre ponerse a ello. Y tiene gracia. El tono es perfecto. Así que, a partir de ahí, ya no pude soltar el libro hasta terminarlo.

Confieso que al principio con reparos: primera persona, tono gracioso y autocompasivo, la autora es una columnista de éxito... pero no se parece en nada a Bridget Jones, y además se agradece mucho que no sea norteamericana puesto que creo que solo el humor inglés es capaz de levantarme una sonrisa. Y no me suelo reír jamás con los libros, pero en este caso me descubrí a carcajada limpia en alguna página.

Al grano.

Se trata de una niña de catorce años de clase obrera, lectora compulsiva, a la que le gusta el sexo hasta donde lo conoce, con lo que, lógicamente, se muere de ganas de descubrir cómo será con alguien más que con ella misma. Además es la única de su clase que queda por follar porque, según ella, está gorda. O sea, todo normal. Pero contado con mucha gracia, salpicado de referencias literarias muy bien colocadas, que no estorban ni resultan pedantes, tierna, insegura, curiosa, ingeniosa... y además con conciencia de clase y orgullo obrero.

Va un párrafo en el que está aprendiendo a hacer mamadas:

"Al principio me sorprende lo agradable que es tenerlo en la boca; lo encuentro francamente reconfortante. Es como chuparte el pulgar, pero mientras haces inmensamente feliz a otra persona. Me gusta lo campechano que es; me halaga que su dueño confíe en que no se lo voy a morder, lo que tal vez demuestre que aún soy muy joven. Seguro que las mujeres de cuarenta y tres años no piensan: ¡Mira, no lo muerdo!"

Y este párrafo, que me gusta mucho más:

"Al fin y al cabo, nunca he visto correrse a ninguna mujer, excepto en Cuando Harry encontró a Sally, que, para mí, sigue siendo una escena sobre un sándwich increíble, más que sobre sexo. Estamos en una época anterior a la pornografía por Internet. En todas las películas guarras que he visto, sólo se corren los hombres. De alguna manera, tendría que inventarme el orgasmo femenino antes de poder alcanzarlo habiendo otra persona en la habitación. No tengo ninguna plantilla para saber en qué momento del acto sexual encaja, ni cómo. ¿Qué hago, me corro antes de follar, o después? ¿En qué orden suelen ir estas cosas? ¿Cuánto tengo que tardar en correrme? ¿Tardo demasiado? ¿Tengo que renunciar si con un tío tardo más de cuatro minutos, por decir algo? (...)"

Si hubiera que ponerle una pega, en ocasiones alarga demasiado las situaciones, pero esto ocurre con muy poca frecuencia. Así que, como lectura que no tiene mayor pretensión que la del mero entretenimiento, está muy bien. Y que hacen mucha falta las voces femeninas.

31.5.15

On Edna O'Brien


What book hasn’t been written that you’d like to read?
The life and loves of the stars, as they float, mingle and collide in the galaxies.
Who would you want to write your life story?
Colum McCann.
What books do you find yourself returning to again and again?
“Heart of Darkness”; “Light in August”; “Out of Africa”; “The Rings of Saturn”; the short stories of Kafka; “Sabbath’s Theater”; “Disgrace”; Virginia Woolf’s letters and diaries; “Ariel,” by Sylvia Plath; the “Collected Poems” of Emily Dickinson, Elizabeth Bishop, Czeslaw Milosz, Seamus Heaney, Osip Mandelstam, Anna Akhmatova, Marina Tsvetaeva, Wallace Stevens.
What books are you embarrassed not to have read yet?
“Don Quixote.”
Read More: New York Times

30.5.15

On Dorothy Parker


"She seemed able to produce the well-turned phrase for any occasion. A friend remembered sitting next to her at the theater when the news was announced of the death of the stolid Calvin Coolidge. “How can they tell?” whispered Mrs. Parker."



INTERVIEWER
Do you think economic security an advantage to the writer?

PARKER
Yes. Being in a garret doesn’t do you any good unless you’re some sort of a Keats. The people who lived and wrote well in the twenties were comfortable and easy living. They were able to find stories and novels, and good ones, in conflicts that came out of two million dollars a year, not a garret. As for me, I’d like to have money. And I’d like to be a good writer. These two can come together, and I hope they will, but if that’s too adorable, I’d rather have money. I hate almost all rich people, but I think I’d be darling at it. At the moment, however, I like to think of Maurice Baring’s remark: “If you would know what the Lord God thinks of money, you have only to look at those to whom he gives it.” I realize that’s not much help when the wolf comes scratching at the door, but it’s a comfort.

(...)

INTERVIEWER
That’s not showing much respect for your fellow women, at least not the writers.

PARKER
As artists they’re not, but as providers they’re oil wells; they gush. Norris said she never wrote a story unless it was fun to do. I understand Ferber whistles at her typewriter. And there was that poor sucker Flaubert rolling around on his floor for three days looking for the right word. I’m a feminist, and God knows I’m loyal to my sex, and you must remember that from my very early days, when this city was scarcely safe from buffaloes, I was in the struggle for equal rights for women. But when we paraded through the catcalls of men and when we chained ourselves to lampposts to try to get our equality—dear child, we didn’t foresee those female writers. Or Clare Boothe Luce, or Perle Mesta, or Oveta Culp Hobby.



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