11.3.10

Esto me viene por un post de efimera

Muchas veces, cuando llega la tarde y la calle se empieza a oscurecer, ordeno mi casa, me rodeo de libros y revistas, pongo ese disco, el que le envié a ego, enciendo alguna vela, incienso, que siempre huele a algo que no soy yo, y me siento en mi sofá a fumar, leer y escuchar. Pero a veces la tranquilidad es tan grande, mi casa se ve tan bonita, y todo está tan preparado, que necesito levantarme, apagarlo todo, y salir de allí. La soledad a veces te da un quiebro cuando te crees que estás bien, y te enseña su parte dura, que yo todavía no he aprendido a asimilar. Y empiezo a estar harta, la verdad.

12 Febrero 2003

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