28.6.15

Irte de vacaciones sin estar

Ayer me caducó el premio de la única rifa que he ganado en mi vida. El año pasado por estas fechas invité a un grupo de amigos a cenar en un restaurante mexicano para celebrar mi cumpleaños, y cuando pedimos la cuenta, nos ofrecieron participar en una rifa en la que te podía tocar el fin de semana que tú quisieras a lo largo del próximo año, en la ciudad de España que tú quisieras en la que existieran hoteles de esa cadena de cinco estrellas.

Llamé tres veces, pero en ninguna de las ocasiones me permitieron hacer la reserva: no me dejaban ir sola porque era una promoción de una cadena (desgraciadamente no recuerdo el nombre) que quería orientar su publicidad hacia el respeto por los valores familiares, por supuesto cuando planteé que iría con mi mejor amiga casi se santiguan, y la opción de ir con mi perra ni se la plantearon. Y claro, no se me ocurren otras opciones. Ojalá pudiera ir sin estar y disfrutar así de unos días de casi vacaciones, pero aún así, tampoco sé si me dejarían.

1 comentario:

Antonio Rocha dijo...

Tampoco serían vacaciones, no te pierdes nada...