11.3.10

desfogue

Ayer necesitaba desfogarme. Salí a la calle a gritar, látigo en mano, e intenté destrozar el mobiliario urbano, pero es duro de cojones y no conseguí un maldito rasguño. Así que entré en el bar de abajo, y con el chorro de cerveza bañé a toda la clientela. Empezaron a animarse y a lanzarse tapas unos a otros. Entonces entré en la barra y lancé botellas a las máquinas tragaperras, que empezaron a soltar monedas, y terminé comprando tabaco tranquilamente, mientras a mi espalda un bar entero robaba el dinero del bar, pisaba las fuentes de comida, y al salir consiguieron destrozar el mobiliario urbano.

12 Marzo 2003

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