11.3.10

Un río

En la ciudad donde yo vivo hay un río al que le gusta jugar. Cuando encuentra un visitante que camina a su paso el río le acompaña y le cuentas historias que le hacen reir y soñar. Pero el caminante tiene que seguirle al mismo ritmo, saltando charcos, subiendo montañas, evitando piedras y sin resbalar. Así los dos saltan, caen, se salpican, mientras las historias avanzan y el caminante y el río juegan, y el día cae, y se acercan al mar. Entonces la historia termina, para comenzar una nueva, cada uno por su lado, y el caminante se despide moviendo el pañuelo, y el río dice adios y se mezcla con el mar.

11 Marzo 2003

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