11.3.10

habanera

Estoy atareadísima protagonizando la escena de un anuncio rodada en el balcón primaveral de una ancha y decadente calle habanera reproducida en un plató. Corre una brisa que suaviza el calor y nos permite respirar el olor de los geranios que colorean el atardecer. Mi vestido amplio se levanta y roza las hojas que chocan contra mi piel. Aquí se está bien, demasiado bien, si no fuera por el olor a tristeza que sale del exterior.

9 Marzo 2003

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