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Timbres

Hoy, cada vez que respiro suena un timbre. Si inspiro es "DING" y si expiro es "DONG". Y claro, es constante. Al principio me ha chocado, pero en seguida me he terminado por acostumbrar. Lo malo es que hay más timbres que he dejado de escuchar. Porque suena igual que el que avisa que la comida está hecha en el horno, o recalentada en el micro, o como cuando me llaman por teléfono, o el que indica que me vienen a buscar.
Ahora se me quema la comida, suena el teléfono y se me olvida contestar, pero lo más curioso es escuchar cómo los vecinos abren sus puertas constantemente y las vuelven a cerrar.

16 Febrero 2003

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¿Ven la luna llena desde esa cárcel?

¿Cuál e…

A pelo

Siento un terrible desprecio por aquellos que se aferran a las frases hechas para rellenar espacios de silencio necesarios. El tiempo lo cura todo. No estás solo. Mañana será otro día. Ante todo mucha calma. Pues despierta y calla porque el tiempo no cura nada. Tu gente muere, las heridas duelen, la realidad te pudre y tú envejeces más mal que bien, igual que todos. Con el tiempo solo aprenderás a convivir con tus ausencias y tus miserias, pero no esperes que los días se conviertan en vendas o tiritas. O te ayudas tú, o te hundes. Agárrate fuerte mientras te follan a pelo. Porque sí. Porque estás solo. Sobre ti solo está el cielo. Despierta. Abre los ojos. Y si no tienes nada que decir, cállate.

Michelangelo’s handwritten 16th-Century grocery list