5.6.15

Diario

En los últimos meses he ido tejiendo una lona que por fin ya me envuelve todo el cuerpo. Como un edificio en ruinas sujeto por endebles andamios. Para que nadie me vea. Para que no se enteren de que existo. Para que ni siquiera yo me encuentre con mi propio reflejo. Porque con el tiempo me he convertido en un monstruo. Mis vicios han salido al exterior en forma de heridas que supuran, y el paso del tiempo las infecta. Caminar por la calle pegada a las paredes ya no alivia. Así que he optado por imponerme un burka.  

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