He pagado a un hombre para que se acueste conmigo



He pagado a un hombre para que se acueste conmigo. Le he pedido que me acariciara el cuello... el interior de mis muslos... Poco a poco he descubierto que lo hace bien, como a mí me gusta, y me he enganchado a él, a su servicio. Pero no me puedo permitir este gasto tan constante, así que he optado por prostituirme. Mi primer cliente resulta ser él, pero me engaña y se larga sin pagarme.

Comentarios