6.6.17

Matrimonio de conveniencia

Soy una esposa fiel y abnegada, dedicada por completo a las tareas del hogar y a atender las necesidades de mi marido, un hombre noble, leal, cariñoso, limpio y educado. Pero últimamente, mientras duerme, le ha dado por hablar en sueños. Y se dirige a mí. En ellos me dice cosas como "querida Aurora, estoy en la oficina pajeándome, imaginándome cómo te follo el coño. Cómo te follo el culo. Cómo empujo mi polla dura hasta el fondo y me corro mientras tú gimes como la perra en celo que eres, y chorreas de placer". Al principio me asusté. Nunca nadie se había dirigido a mí de tal manera. Pero con el tiempo, tengo que confesar que me empecé a excitar. Así que cada noche me masturbo a su lado mientras duerme. Él no sabe que lo hago, y no quiero ni pensar en la posibilidad de que mi marido se entere de que me masturbo pensando en todo lo que él sueña que me quiere hacer.

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